La gripe, ¿alerta o alarma?
Ante el pánico desatado por la epidemia de la gripe A /H1N1, ante la cara de pánico que se ha producido en una amiga que me confiesa aterrorizada cómo se las iban a arreglar (ella y dicho de paso numerosas familias) si se retrasaba el inicio del colegio por el miedo al contagio; y ante las informaciones que dan los medios de comunicación que crean una alarma que está provocando un impacto en la estructura social, laboral y económica de nuestras ciudades de peores consecuencias que la propia epidemia de gripe A, he decidido dedicar nuestras conversaciones de salud a la enfermedad de la gripe.
200909(2)
La gripe es una enfermedad infecciosa aguda y contagiosa cuya presencia ha sido constante en la historia moderna de la humanidad. Aunque su curso es benigno, en algunas personas débiles de salud o con antecedentes de enfermedades crónicas, en niños o en ancianos existe el peligro de complicaciones que, es cierto, en ocasiones pueden llegar a la muerte. El causante de la enfermedad es un virus del cual conocemos tres tipos de antígenos: A, B y C. La infección por uno de estos virus no conlleva inmunidad contra los otros dos. Los tipos B y C originan casos esporádicos y brotes en pequeñas colectividades. El tipo A, según nos muestra la epidemiología, causa epidemias estacionales importantes cada dos o tres años debido a su gran capacidad de mutación antigénica, que permite la aparición periódica de un nuevo subtipo que se disemina con tal rapidez que un 70% de la población enferma antes de desaparecer la epidemia. Es por eso que cada año se establecen las campañas de vacunación gripal y por lo que cada año debemos vacunarnos de nuevo. Y esto no es nuevo, viene ocurriendo año tras año.
La gripe por el nuevo virus A/H1N1 o "nueva gripe" la produce un nuevo subtipo del virus frente al que, precisamente por ser nuevo, no estamos inmunizados. Los datos disponibles en la actualidad sobre la evolución de la infección por el virus A/H1N1 en las diferentes regiones del mundo, indican que la enfermedad produce una morbimortalidad (enfermedad y muerte) del mismo orden de magnitud o discretamente inferior a la gripe estacional (la de todos los años). En este momento la infección por la gripe A/H1N1 se puede considerar una enfermedad muy contagiosa, similar a la gripe estacional, pero de carácter leve y con menos mortalidad que la gripe estacional. Lo sabemos ya con datos, por la experiencia del invierno en los países del hemisferio sur. Según los cálculos de autoridades sanitarias podemos esperar como máximo unos 500 fallecimientos por gripe A, frente a los más de 1.500 anuales por la gripe estacional. Por ello, habrá menos muertos en todos los grupos de edad con la gripe A que con la gripe estacional. Entonces, ¿debemos alarmarnos?
Lo que es cierto es que la gripe es un problema importante de salud y como tal merece ser evaluado y estudiado con datos completos y reales. Hasta ahora a la población general se nos han presentado nada más que datos de mortalidad. Los datos reales de la evolución de la gripe A no coinciden . Con ello no quiero decir que los medios sean los responsables de las conductas sociales, ya que al final los que toman la última decisión son los individuos, o que mientan; sino que algunos periodistas pueden no decir toda la verdad. Los medios masivos de comunicación son sumamente distintos en su contenido y en sus formas de organización y comprenden una gama muy amplia de actividades que pueden producir efectos sobre la sociedad y con ello crear una alarma social innecesaria. La diferencia entre alertar, es decir, informar sobre un problema real y alarmar significa crear un miedo que podría haber llevado a sumir a un país en el caos, parado por cierres de escuelas y centros de trabajo, con las urgencias y servicios médicos colapsados y tan preocupados en un foco de una enfermedad que podrían disminuir la atención sobre otros problemas de salud (no creo que haya que recordar que convivimos con más enfermedades)
Tampoco quiero banalizar el tema, es importante que las autoridades sanitarias hagan bien su trabajo para disminuir la mortalidad y se trate adecuadamente a los casos para que no aparezcan complicaciones. Habrá que recordarles que es una situación especial y que los trabajadores de la salud deben contar con los recursos materiales y humanos necesarios para realizar bien su labor profesional. Hay que pedir a los medios de comunicación que sean responsables, que ayuden en la difusión de información para prevenir la enfermedad y que hagan que la percepción social del riesgo de enfermar por gripe A corresponda con la realidad. Y hay que pedir a la población que adopte unas medidas de higiene que también ayudarán a disminuir el contagio y a disminuir las posibles complicaciones.
Y hay que tomárselo en serio, porque algunas de estas recomendaciones son tan simples que pueden parecer banales y si nos fijamos bien, no se diferencian mucho de aquellas normas de higiene y de educación que con tan buen criterio nos han enseñado nuestras madres y abuelas: por ejemplo: taparse la mano al toser y estornudar o lavarse bien las manos con agua y jabón y la consiguiente higiene generada por este hábito que es tan efectivo que es la primera medida de reducción de infecciones. Ya en el año 1865 Semmelweis, un médico húngaro, consiguió disminuir drásticamente la tasa de mortalidad entre las mujeres que daban a luz en su hospital mediante la recomendación al personal sanitario de que se lavaran las manos. Es importante pues que sigamos haciéndolo y sigamos cuidándonos. Las familias y la población en general deben enfrentarse a la gripe con normas sensatas de autocuidados. La mejor información la recibirán de su propio médico que es el que conoce el estado de salud de cada uno de nosotros. No puede tomar las mismas medidas una persona joven completamente sana que una persona enferma o mal nutrida o un niño con asma o un anciano mal alimentado.
+INFO: La campaña institucional de la Generalitat
La Conselleria de Sanitat de la Comunitat Valenciana ha editado una guía que nos puede ayudar en las recomendaciones de las actuaciones a seguir. La campaña institucional Ante la gripe actúa incluye, asimismo, la creación de una página web y la edición de otros documentos consultables desde internet. Podéis consultar toda esta información en la web http://www.antelagripeactua.gva.es.
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Nuria Doménech
Socióloga y diplomada en Enfermería
La epidemiologia es la ciencia que estudia la distribución y frecuencia de las enfermedades relacionadas con la salud en poblaciones humanas. Su finalidad entre otras, es estudiar la causa de esa enfermedad, predecir el curso de esa enfermedad tanto a nivel individual como comunitario y evaluar las actividades preventivas terapéuticas y de prevención de la salud.
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